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Catedral de Córdoba Capital

Este templo eclesiástico es la construcción colonial más antigua de Argentina que se conserva en su totalidad.

UNA OBRA TESTIGO

Esta obra maestra del hombre fue y es testigo de excepción del acontecer cordobés y cita obligada de fieles, visitantes, estudiantes y enamorados.

El 6 de julio del año 1573, el español Jerónimo Luis de Cabrera, al momento de la fundación de la Ciudad de Córdoba, asignó el terreno para la edificación de la llamada Iglesia Menor, donde se levantó una modesta capilla de adobe con techo a dos aguas.

El comienzo de la historia

La edificación propiamente dicha fue iniciada en el año 1580 con el nombre -que aún lleva- de Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

En 1598 el alfarje o maestro mayor de obras Gregorio Ferreira y el cantero Juan Rodríguez emprendieron la construcción del edificio con materiales lo suficientemente sólidos (piedra, ladrillos y cal).

En 1601 el carpintero Mateo Domínguez se tomó el trabajo de realizar una armadura de listones y vigas para el techo mientras que Hernando Álvarez fue comisionado para que supervisara la fabricación de 30.000 tejas "musleras", la dirección de la obra fue poco después encomendada al arquitecto granadino Ricardo González Merguete quien efectuó diversos planos; las obras cobraron fuerte impulso merced a los arquitectos y jesuitas. Gian Battista Primoli (o Juan Bautista Prímoli) diseñó el plano principal de la planta (cruz latina de tipo basilical) siguiendo el modelo de la casi coetánea iglesia jesuítica de Il Gesù en Roma. En 1706 la catedral fue oficialmente consagrada.

El sueño de la cúpula

Posteriormente el franciscano fray Vicente Muñoz diseñó y dirigió la construcción de la magnífica gran cúpula con cimborrio. Durante los dos primeros siglos de su edificación trabajaron en la obra muchos aborígenes procedentes de las estancias jesuíticas, varios de estos aborígenes eran extraordinarios artesanos y dejaron su huella en muchos de los detalles barrocos de esta catedral.

La fachada fue diseñada y concluida por Andrés Blanqui (originalmente Andrea Bianchi) en 1729.

El 18 de mayo de 1758 la edificación ya estaba prácticamente concluida, con las naves, el nártex, la gran cúpula, los cruceros, y el gran pórtico de tipo neoclásico antecedido por una amplia escalinata y cerrado por un artístico portal de hierro forjado, trabajo exquisito de herrería en el cual se pueden observar las siluetas de san Pedro y san Pablo, aunque las dos grandes torres-campanario recién fueron acabadas en 1787. La gran puerta de entrada, al igual que la sillería del coro en torno del altar mayor son obras jesuíticas talladas en cedro misionero. El reloj de la torre es un regalo que a fines de siglo XIX realizó el ferrocarril inglés.

Una nueva iglesia

En 1582, el Cabildo de la ciudad decidió la construcción de una nueva iglesia designada con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción.

El templo fue construido con materiales sólidos (piedra, ladrillos y cal), las obras cobraron fuerte impulso merced a arquitectos y jesuitas. El 2 de octubre del año 1677 sufrió un derrumbe, que afectó relativamente la estructura.

Recién en 1729 culminaron los trabajos de la fachada, diseñada por el arquitecto Jesuita Andrea Bianchi.

En el año 1782, finalizada la reconstrucción del templo, que tardó casi 100 años, fue definitivamente consagrada.

En 1901 se instaló en la iglesia la estatua del Cristo Redentor en la cima de la fachada, forjada en Francia.

En su interior yacen los restos de Fray Mamerto Esquiú, el Deán Gregorio Funes, y los del General José María Paz y su esposa.

Arte en todos los detalles

A nivel arquitectónico, el conjunto total de la Iglesia Catedral es síntesis de elementos renacentistas aunados con otros del barroco colonial español, neoclasicismo e incluso, detalles mudéjares.

En su frente, no hay unidad de estilo, por haber intervenido distintos alarifes, pero debemos admitir que es un magnífico y grandioso monumento, único en nuestro país.
Para el Arq. Jaime Roca,  “el pórtico pertenece al renacimiento clásico.  Las torres y cúpula son de un acento puramente barroco, con elementos indígenas en la decoración,  mientras que los torreones de la cúpula le dan un carácter románico español. En las torres y en la cúpulas se advierte el arte indoamericano”.

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El atrio y el pórtico

Posee un gran altar mayor realizado con plata repujada procedente del Alto Perú. Su portal de hierro es de estilo neoclásico y cuenta con torres decoradas con motivos indígenas

Antiguamente el atrio estaba cerrado por pilares y rejas, que después se sacaron.  En 1878 se colocaron las tres puertas forjadas por el artesano Fidel Massa en su herrería del “Caballo”.  En la principal, los apóstoles San Pedro y San Pablo y arriba la expresada fecha.  En las laterales, en lo alto, se lee “María” y “José”, respectivamente.
La cancel de entrada, de madera de las misiones, perteneció a la iglesia de la Compañía de Jesús hasta la expulsión de dicha orden en 1767. Las puertas, de algarrobo, están adornadas con tachones y llamadores de figuras estilizadas.

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Decoración y restauración

En la segunda década del  siglo XX, se iniciaron las obras de pintura y decoración que cambiaron el interior de la Catedral. Son murales, sobre bocetos del catamarqueño Emilio Caraffa quien contó como colaboradores a Manuel Cardeñosa y Carlos Camilloni, entre otros.
Los motivos principales son la “Visión del Santísimo Sacramento”, y “El Triunfo de la Iglesia”.  En el crucero, “La Asunción” y “La traslación de San José”.  En las pechinas, los cuatro Evangelistas, y dentro de la cúpula, algunos profetas, y más arriba “La Gloria”.

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Algunas de sus capillas

En su más recoleto rincón, está la Capilla del Santísimo y en ella el Tabernáculo de plata, realizado en 1804, por los pardos Manuel Garay, diseñador, y Cayetano  Álvarez, ejecutor.

El metal de plata se solicitó a las parroquias y la que enviara más, se llevaría el famoso retablo jesuítico, rallado en cedro, de factura altoperuano que data de los últimos años del siglo XVII.  Le correspondió a la Villa Histórica de Tulumba y lo albergó la humilde iglesia, hoy en ruinas.   Lo vemos, ahora, en el Templo Parroquial de Nuestra Señora del Rosario – Santuario Mariano desde 1988 – cuya piedra fundamental fue colocada y bendecida por el  obispo Esquiú, el 15 de febrero de 1882.

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El presbiterio

En el ábside, un cuadro que representa “La Asunción de la Virgen a los Cielos”, que hizo venir de España el obispo San Alberto.  En sus paredes laterales “La Transfiguración del Señor” (copia) y “La Aparición de Jesús, María y José a Santa Teresa” (Cuzco 1675 / 1726), propiedad del Monasterio de Carmelitas Descalzas de “San José”, de esta ciudad.

Próximos a los ambones, un hermoso Crucifijo y una imagen de vestir de “Nuestra Señora de la Asunción”, posiblemente traída de España, cerca de 1790.

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El púlpito

Pieza importante en la liturgia.  La belleza es expresión de su valor de Cátedra.   Desde allí se hacía la predicación, que adquirió gran importancia después del  Concilio de  Trento.

El púlpito se integra con la tribuna o taza, que termina en ménsula;  el sombrero o alta voz, coronado por la Cruz y el dosel o espaldar, que une a esos dos elementos.    Una escalera a través de la pared, permite llegar a la tribuna, por una puerta que se abre en el dosel.  Es de madera dorada y estilo rococó.

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El campanario

En marzo de 2010 (Bicentenario) se inauguran las obras de puesta en valor de los campanarios y refuncionalización del reloj de la Catedral.

Las obras incluyen el acceso a la torre norte con la incorporación de una nueva escalera metálica, que permitirá la realización de visitas guiadas para turistas y público en general.

También se refuncionalizó la instalación de escaleras de madera para el acceso al campanario propiamente dicho.

A esto se suman cuatro nuevas campanas en la torre sur, a fin de completar los tonos faltantes. Al camanario se le integró una nueva tecnología, un programador computarizado italiano con el que a través de un software, se pueden operar las ocho campanas simultáneamente y de manera digital.
Este sistema puede ser manejado a través de un teclado u órgano específico que permitirá que las campanas toquen las horas, anuncien la misa y el ángelus de manera automática día tras día.

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¿Dónde queda?

La Iglesia Catedral Nuestra Señora de la Asunción se encuentra ubicada en la Ciudad de Córdoba Capital, en pleno micro centro, sobre la calle Independencia Nº 64, entre 27 de Abril y Pasaje Santa Catalina, frente a la Plaza San Martín.

 

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Horario de visita: Lunes a Domingo: de 8:00 a 12:00 y de 16:00 a 20:00 hs. / Feriados: cerrado

Misa: Diariamente 09:00 y 18:30 hs.

http://www.catedraldecordoba.org.ar/

Más información>>> www.cordobaturismo.gov.ar

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