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Ruta de los seismiles, Catamarca

Ruta de los Seismiles Ruta de los Seismiles Foto: Carolina Cabrera

Unas veinte cumbres superan los 6.000 metros de altura y son un destino irresistible para los andinistas del mundo.

EL PARAISO DEL MONTAÑISTA

Los fanáticos encuentran en esta maravilla natural un cúmulo de cumbres para escalar. La región contiene en pocos kilómetros los volcanes: Ojos del Salado, Pissis, Walter Penck,Incahuasi; el Cerro Tres Cruces, Nacimientos y el San Francisco. Las expediciones parten, en todos los casos, desde la localidad de Fiambalá, la llamada “Puerta de Los Seismiles”, donde el viajero puede contar con toda la infraestructura y los servicios necesarios.

La mejor época para ascender a Los Seismiles es entre los meses de octubre y abril. Dependiendo de la cima escogida, el montañista deberá estar preparado para afrontar vientos intensos y temperaturas cercanas a los -20º C, para caminar por campos de hielo y escalar paredes de distintos grados de dificultad.

Uno por uno

Las montañas más altas de los Seismiles

• Ojos del Salado (6.864 m)

• Pissis, monte (6.792 m)

• Pissis II, cerro (6.785 m)

• Tres Cruces, cerro (6.749 m)

• Cazadero, cerro (6.658 m)

• De Incahuasi, cerro (6.621 m)

• El Muerto, cerro (6.488 m)

• Del Nacimiento, cerro (6.436 m)

Ojos del Salado

El Ojos del Salado es el volcán más alto del mundo y la segunda cumbre de América después del Aconcagua, en la frontera con Chile, a 6.893 m.s.n.m.; es de los favoritos de los andinistas por la dificultad de su acceso por el lado argentino.

Más del OJOS DEL SALADO>>>AQUÍ

 

 

 

 

Pissis

En el límite de Catamarca con la provincia de La Rioja, se encuentra el Pissis. Un monte que ofrece cinco cumbres para el ascenso: la principal a 6.882 m.s.n.m.

Si bien es técnicamente un volcán, en la cartografía del IGM argentino figura con el topónimo Monte Pissis.

Los nombres anteriores con que fue conocido el Pissis fueron: Nacimientos del Jagüé, y el de su nombre en quechua: Pillanhuasi. El nombre moderno fue colocado en 1885 por la Comisión Chilena de Exploración del Desierto, comandada por Francisco José San Román. La nominación fue hecha en honor al geógrafo francés Pedro José Amadeo Pissis, quien sirvió al gobierno chileno en el siglo XIX; aunque el apellido se habría acomodado bastante fortuitamente con el nombre que procede de la voz cacana pissi cuyo significado es "pequeño", pese a las enormes dimensiones de esta montaña tal denominación alude a que no forma parte del ramal mayor de la cordillera de los Andes sino de uno menos extendido. Actualmente se conoce con el nombre de Nacimientos de Jagüé, a otro volcán inactivo de 5835 msnm, el que se encuentra a tan solo 18 km al Este Sudeste del Pissis.

Más del PISSIS>>>AQUÍ

Cerro San Francisco

En tanto, el cerro más accesible es el San Francisco con una altura de 6.080 m.s.n.m., cercano a la ruta carretera internacional del paso fronterizo con Chile.

El Incahuasi

Algo similar sucede con el Incahuasi, de 6.640 m.s.n.m.

Cerro Tres Cruces

También se destacan el Cerro Tres Cruces (6.749 m.s.n.m.), Walter Penck (6.658 m.s.n.m.), Nacimientos (6.439 m.s.n.m.), algo más al norte, entre el Cordón de San Buenaventura y el Salar del Hombre Muerto, se encuentra el Cerro Cóndor (6.864 m.s.n.m.), el Antofalla (6.409 m.s.n.m.), entre otros. Llevar adelante esta aventura requiere de varios días de intenso trekking de aproximación, etapas de acercamiento en las que se recorren pequeños tramos mientras los aventureros se aclimatan a las condiciones del lugar.

Ruta de los seismiles

Saliendo desde la capital de Catamarca hacia la Cordillera, es una hermosa travesía en un territorio poco explorado, entre pintorescos pueblitos, desiertos, aguas termales, grandes salares, y altas montañas. 

En un recorrido de 516 kilómetros por el noroeste de la provincia de Catamarca, donde están Los seismiles, las míticas montañas que superan los 6.000 metros de altura.

En el límite de la Ruta de los Volcanes, podemos ver un cartel que indica que estamos en el Paso San Francisco, límite con la frontera con Chile. Allí donde se encuentran los 19 volcanes que fueron venerados por las culturas andinas. 
Los antiguos habitantes de la zona llamaban a estas elevaciones como “Apus”, eran la morada de espíritus protectores a quienes ofrecían sacrificios y ofrendas. 

Hoy en día, llegan andinistas de todo el mundo para explorar este “santuario de altura”. También se pueden conocer estos escenarios casi vírgenes en vehículo 4x4, con un guía local.

El recorrido

Comienza en San Fernando del Valle de Catamarca, donde dan todas las recomendaciones para no sufrir mareos y dolores de cabeza, producto del “mal de altura”. 

El camino comienza por la Ruta Nacional 60 hacia el oeste, hasta llegar al Paso San Francisco. Entre los cerros multicolores se puede distinguir lo que fuera el antiguo Camino del Inca, que conducía a la localidad chilena de Copiapó. 

Antes de llegar a Tinogasta, se puede conocer los pueblos agrícolas Copacabana y La Puntilla, donde se encuentran residencias de estilo neoclásico, con amplios jardines y galería central, algunas con imágenes religiosas antiquísimas. 

Hay que conocer a las tejedoras artesanales que elaboran en sus telares hermosas colchas bordadas con flores de colores vivaces. 

Al fin aparece Tinogasta, una de las localidades más conocidas del oeste de Catamarca, rodeada de olivares, viñedos, árboles frutales, y desde donde se puede hacer la llamada “Ruta del Adobe” (un circuito que recorre una serie de edificios de varios siglos de antigüedad, construidos con madera y adobe). 

Luego, son 55 kilómetros donde se llega a los pueblos de El Puesto, La Falda, Anillaco y se llega al pueblo de Fiambalá. Esta localidad es conocida por sus aguas termales, las empanadas de carne, el locro, el buen vino, junto a olivares y deleitados por el ritmo del folklore. 

En Fiambalá se encuentra gran parte del patrimonio arqueológico del Norte Argentino. 

En el Museo del Hombre, se puede ver los cuerpos momificados de un hombre y una mujer, con su ajuar funerario, de más de 500 años de antigüedad, que fueron hallados en los alrededores de Loro Huasi, un pueblo cercano. 

También, se pueden conocer los viñedos, y degustar estos ricos vinos de altura. 

Las aguas de las termas de Fiambalá, se encuentran a 1.750 metros sobre el nivel del mar y se concentran en 14 piletas de piedra cordillerana con temperaturas que varían entre los 28 y 51 grados centígrados. 

El camino continua por la Ruta 60, donde se empieza a apreciar las diferentes tonalidades y la variación de texturas de los desiertos de altura, hasta llegar a la zona de los volcanes, donde el paisaje sorprende con grandes médanos de arena blanca. 

Entonces, podemos ver el volcán Pissis, que es el volcán inactivo más alto del mundo y luego el volcán Ojos del Salado, con 6.864 metros de altura, es el volcán activo más alto del planeta, que tiene nieves y los glaciares eternos. 

En el interior de este volcán activo, se pueden apreciar fumarolas, que dan muestra de la actividad volcánica.

Pronto asoman varios de los más importantes “seismiles”, como el cerro de los Patos, el Tres Cruces, el Walter Penck (de difícil acceso). 

El que mejor se ve desde la ruta, es el Incahuasi, donde se encontró una estatuilla de un ajuar funerario indígena. 

Siguiendo, nos encontramos con las Salinas de la Laguna Verde, que parece un mar esmeralda en medio del desierto, donde habitan flamencos rosados. 

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